

RPC (Remote Procedure Call) es un protocolo que permite a un programa solicitar servicios a una aplicación de software alojada en otro ordenador a través de una red. Simplifica la complejidad de las especificaciones de red y resulta esencial para desarrollar aplicaciones distribuidas basadas en la arquitectura cliente-servidor.
Los avances recientes en tecnología RPC han posicionado los frameworks de RPC como componentes fundamentales en distintos sectores, especialmente en la computación distribuida y los microservicios. Por ejemplo, en los servicios en la nube, referentes de la industria como Google y Microsoft emplean RPC para facilitar una comunicación fluida entre diversos servicios y aplicaciones desplegados en centros de datos globales.
El concepto de RPC surgió en los años 80 para simplificar y optimizar la programación en red. Bruce Jay Nelson formalizó el concepto en 1981 y, desde entonces, ha evolucionado para responder a arquitecturas complejas de aplicaciones distribuidas. Durante décadas, RPC se ha implementado en diferentes formas, como DCOM de Microsoft, Sun RPC o, más recientemente, gRPC de Google.
RPC está ampliamente extendido en múltiples industrias y tecnologías. Entre los escenarios clave destacan:
La adopción de la tecnología RPC ha transformado notablemente el panorama tecnológico, especialmente con la proliferación del cloud computing y las arquitecturas de microservicios. Al garantizar comunicaciones inter-servicio eficientes y fiables, RPC hace posible construir sistemas escalables y flexibles que responden a las demandas computacionales actuales. Por ello, las inversiones en frameworks de RPC y tecnologías asociadas han aumentado, impulsando la innovación en ámbitos como la comunicación asíncrona y la mejora de los protocolos de seguridad.
Uno de los avances más relevantes en RPC ha sido la introducción de gRPC por parte de Google. Basado en HTTP/2, gRPC permite interacciones eficientes y aporta características fundamentales para el desarrollo moderno, como el streaming y el soporte multilenguaje. Otra tendencia destacada es el uso de JSON-RPC en blockchain, que simplifica la comunicación entre nodos de red y desempeña un papel esencial en las aplicaciones descentralizadas (DApps).
Las principales plataformas de trading utilizan RPC para integrar funciones blockchain y mejorar la experiencia de usuario. RPC permite recuperar datos de blockchain, ejecutar smart contracts y gestionar flujos de datos en tiempo real, esenciales para soluciones de trading en el mercado de criptomonedas.
| Año | Hitos clave |
|---|---|
| 1981 | Formalización de RPC |
| 2015 | Lanzamiento de gRPC |
| 2021 | Avances en blockchain JSON-RPC |
RPC (Remote Procedure Call) es clave para lograr comunicaciones ágiles y eficientes entre aplicaciones y servicios de software, y resulta determinante en la operatividad de los sistemas distribuidos actuales. Su uso abarca sectores como las finanzas o la sanidad y sigue evolucionando en paralelo a los avances en blockchain y cloud computing. Dominar e implementar correctamente RPC permite construir arquitecturas de sistemas más fiables y escalables, que responden a las exigencias de un entorno tecnológico en constante cambio.
RPC es una tecnología para invocar funciones de servicios remotos a través de una red y posibilita una comunicación eficiente entre servicios en sistemas distribuidos. Hace posible acceder a servicios remotos de forma tan sencilla como a funciones locales, ocultando la complejidad de la comunicación de red.
RPC permite llamadas remotas rápidas y eficientes, mientras que las REST API, basadas en HTTP, ofrecen una interoperabilidad más amplia. RPC es idóneo para microservicios internos, mientras que REST resulta más adecuado para servicios de cara al usuario. La decisión debe basarse en el caso de uso y los requisitos de rendimiento de la aplicación.
gRPC destaca por su alto rendimiento y soporte multilenguaje. Thrift, desarrollado por Facebook, es independiente del lenguaje. Dubbo, creado por Alibaba, está orientado a Java y ofrece una gestión de servicios robusta. Entender estas diferencias ayuda a elegir el framework más adecuado para las necesidades de cada proyecto.
El cliente envía un mensaje de llamada con los parámetros de solicitud al servidor, que los recibe y procesa. El servidor responde con los resultados al cliente. Todo el intercambio de datos se realiza a través de la red durante este proceso.
RPC facilita la comunicación entre microservicios, permitiendo a los desarrolladores centrarse en definir interfaces remotas. Los protocolos estandarizados mejoran la eficiencia de la comunicación y contribuyen decisivamente a la escalabilidad y mantenibilidad del sistema.
RPC afronta estos desafíos a través de parámetros de timeout, lógica de reintentos, balanceo de carga y redundancia de nodos. Las conexiones persistentes (keep-alive) mantienen la conectividad y la conmutación por error automática redirige las solicitudes a nodos alternativos en caso de fallo, asegurando comunicaciones estables.
El RPC síncrono espera la respuesta del servidor y es apropiado cuando se necesitan resultados inmediatos. El RPC asíncrono no espera respuesta y se emplea en operaciones donde se admite cierta demora.











